En la actualidad, especialmente a partir de los comentarios de Lacan sobre la obra de James Joyce, se han multiplicado los estudios basados en obras enteras (literarias o poéticas) de tal o cual autor —estudios muy valorados en muchos ámbitos psicoanalíticos—, buscando en ellas rastros e indicios de rasgos psicóticos. Ahora bien, ¿cuál es la utilidad clínica de dichos procedimientos? ¿Es que acaso alguien «es» psicótico siempre? ¿Constituyen un avance para la práctica o para la teoría psicoanalítica?