Durante su formación, los futuros médicos tienen que obtener un saber sobre la enfermedad y su curación, pero no deben olvidar que lo que les espera en la práctica clínica no son enfermedades, sino pacientes que las padecen. La relación médico-paciente que se establece a partir de ahí será determinante en el desempeño de su profesión y el discurso analítico puede aportar algunas de sus coordenadas.