La clínica psiquiátrica está en su peor momento. El diagnóstico de las psicosis, en particular, se ha empobrecido de tal modo que, estados por completo diferentes pueden recibir la misma denominación. Este marasmo tiene dos causas ligadas entre sí. Por un lado el moderno hiperpragmatismo, que favorece las cifras en desmedro de las figuras e intenta crear una nueva "Aufklärung" con la apolínea máscara de las estadísticas. Por otro lado un insípido estilo impregnado de eufemismos, que no tiene lugar para la pintura de la realidad. Vamos pues, a mostrar los síndromes en su total crudeza; y a escuchar las lecciones de los clásicos